En una
entrada anterior ya hablamos de las enormes posibilidades que nos ofrecía la
impresión 3D aplicada al modelismo. Se trata de una novedosa técnica
constructiva que ha irrumpido con fuerza y está simplificando la tarea de los
modelistas en cuanto a la construcción artesanal de piezas o su reproducción a
escala, sobre todo cuando se trata de replicar un gran número de elementos iguales.
Además, a partir de un diseño de un prototipo, es relativamente sencillo
generar variantes y modificar dimensiones para lograr otro tipo de modelos
adaptados a nuestras necesidades concretas.
Teniendo
en cuenta esto último, hoy, en nuestra sección de modelismo, presentamos la
construcción de un vagón plataforma generado en impresión 3D a partir de un
modelo previo convenientemente modificado para adaptarlo al uso que queremos
darle, en este caso, el transporte de un vehículo blindado militar.

El diseño de partida es un modelo de plataforma portacontenedores de noventa pies. Su estructura nos servirá como bastidor del vagón, pero su longitud no es la apropiada sino que hay que recortarla. Para ello realizamos las modificaciones pertinentes con un software adecuado para el trabajo con archivos 3D de tipo STL. Para esta labor el propio laminador de nuestra impresora es suficiente. Como la anchura de los vagones portacontenedores es menor que la de los vagones plataforma, también necesitamos aumentar el ancho del modelo para que quepa nuestro vehículo militar. Esto permitirá embarcar grandes vehículos oruga, como nuestro obús M109 del ejército español, tanques y similares. En este punto hemos de comentar que el gálibo máximo en anchura del material rodante en escala H0 es de 40 mm aunque lo habitual es no superar los 35mm. Conviene consultar las normas NEM de modelismo para cerciorarnos de las dimensiones adecuadas. Pero también debemos considerar que cuanto más largo es el modelo más conviene reducir su anchura para no tener problemas de gálibo al paso por las curvas y asegurarnos que los bajos no tropiezan con elementos como los andenes de las estaciones. En nuestro caso, consideramos que los 35mm de anchura son adecuados para la longitud final de la plataforma de 140 mm y permiten que nuestro vehículo monte en el vagón sin que sobresalgan las orugas por el lateral.
El piso
del vagón lo realizamos mediante una lámina impresa ajustada a las dimensiones
adecuadas que simula el entarimado de madera. Con el mismo material hacemos los
dos extremos verticales de la plataforma que en el modelo real son abatibles y
permiten el tránsito de los vehículos a lo largo de todos los vagones de la
composición. Igualmente completamos los detalles con los volantes del freno de
estacionamiento y los topes, cuyos agujeros de encastre tendremos que realizar en
el lateral del bastidor, pues, como hemos comentado, hemos modificado la
anchura de éste. Finalmente añadimos un par de bogies Y25 donde colocaremos las
ruedas y que incorporan el cajetín nem que permite acoplar los enganches. Por
razones de robustez acoplamos los bogies al bastidor con tornillos. Aunque
nosotros nos hemos conformado al llegar a este punto, es posible añadir otras
mejoras y detalles, como añadir peldaños de acceso o pegar en los bajos
piezas que simulan los elementos de freno o lastres de plomo para aumentar
el peso del vagón si éste es insuficiente y prevemos que puede “saltar” en los
desvíos.
En cuanto
a la decoración, el color del plástico de impresión es verde militar. Esto nos
evita tener que pintar la mayoría del modelo. Sí que nos hemos decidido por
pintar en un tono marrón el piso del vagón para hacer más realista el maderamen
del suelo. También podemos pintar de color gris oscuro los topes y los
enganches. Y finalmente se puede añadir la rotulación de la empresa ferroviaria
y numeración de la plataforma. Con ello tenemos terminado nuestro modelo de
vagón para realizar transportes militares o de cualquier otro tipo de
maquinaria pesada. Sólo nos queda disfrutar de su circulación en nuestra
maqueta.
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